Lo que comenzó como una tarde de juegos se transformó en una pesadilla en el rancho “San Nicté”.
El instinto de protección fue el protagonista de esta tragedia: primero, una niña de 12 años intentó desesperadamente salvar a sus pequeñas acompañantes de 5 y 6 años al verlas sumergirse en lo profundo de una aguada.
Al ver el peligro, un hombre de 69 años no dudó en lanzarse al rescate, entregando su último aliento en un intento heroico por salvarlas.
Hoy, una familia de la zona Izamal–Tekal de Venegas llora la pérdida de tres de sus integrantes, unidos por un lazo de amor que desafió incluso al miedo al agua.

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